10 noviembre 2009

Varios (Espacio tiempo)

Ciencia ficción y fantasía, Nº1

Editorial Símbolo

Relatos en este número:

De regreso – A. Montagne

La autorización – A. Davidson

Los astros iluminan la noche – T. Figari

La campana – H. Correa

La sombra huidiza – E. Bigland

De puerta en puerta – G. de Angelis



El ejecutor de una empresa atroz debe imaginar que ya la ha cumplido, debe imponerse un porvenir que sea irrevocable como el pasado (Jorge L. Borges).


Las criaturas vivientes parecen ser más bien comunes en el Universo. Es una tragedia cósmica que las distancias entre una estrella y la otra sean tan grandes, en promedios ordinarios, que no parece existir perspectiva de comunicación entre un grupo de criaturas con otras (Fred Hoyle).


Un año antes de la bomba de Hiroshima, agentes del FBI detuvieron a un escritor para interrogarlo sobre una historia que acababa de publicar. En ella aparecía información en apariencia reservada sobre el ultrasecreto atómico, que era precisamente lo que se estaba preparando para derrotar al enemigo. Naturalmente que nada sabía el autor sobre la explosión futura, y su narración, fruto de su calidad intuitiva anticipaba el horror nuclear a nuestro mundo.

Ese es el poder portentoso de la llamada ciencia-ficción: ANTICIPAR. F. Brown la define como “la forma de las cosas futuras, la expresión del anhelo de la humanidad que quiere salir de este rincón de la galaxia y encontrar su patrimonio entre los astros, libre de supersticiones y reconociendo su propia divinidad dispuesta a tomar posesión del universo”. (A. Rojas Murphy)

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